La Psicología y el Karate Do
Si nos preguntamos qué es el Karate? La mayoría respondería que es un eficaz método de defensa personal y una forma de gimnasia. Las dos respuestas son correctas, vamos más allá y nos desprendemos de lo obvio o aparente pensando que existe un trasfondo más rico, y no refiriéndonos a la filosofía de vida ya que eso está ahí, no se discute y hay mucho para hablar al respecto.
Puntualmente hablamos de los beneficios psicológicos que aporta el Karate Shotokan a quien lo practica; los beneficios pueden pasar inadvertidos hasta para el alumno, lo experimenta, se beneficia de ellos pero en muchos casos no es consciente de que están ahí.
Todos los que practicamos Karate Do desde hace tiempo, vimos en nuestros compañeros o en nosotros mismos como nos “enganchó”, si no practicamos no nos sentimos bien. Se preguntaron el por qué es así ? Dos respuestas se me vienen a la mente, “ porque me gusta, porque me hace sentir bien” y obvio que hay otras.
Avanzaremos con “ me hace sentir bien”, cuáles son los mecanismos psicológicos para sentirnos tan gratificados por esta disciplina ?.
Desde las sociedades más primitivas, el Hombre tubo juegos de simulación de lucha por la necesidad de defenderse de los peligros que lo rodeaba.
* El instinto de lucha es inherente a la raza humana.
En primer lugar, se cubre un instinto primario como lo es el instinto de lucha. Todos los animales ( humanos y no humanos ) tienen esta necesidad, los cachorros de cualquier especie, en cuanto empiezan a moverse lo primero que hacen es jugar a pelearse con sus hermanos. Desde las sociedades primitivas el hombre tubo juegos de simulación de lucha, estos los adaptaba para la necesidad de defenderse de los peligros que lo rodeaban, ya que el mejor luchador era quien tenía más posibilidades de sobrevivir. En la sociedad actual este instinto se ha quedado grabado en nuestro código genético, dejándonos la herencia del estrés.
* El Karate Shotokan ante el estrés.
Esa posibilidad de sobrevivir a través de esa lucha, en la sociedad actual no es necesaria, por lo general no necesitamos pelearnos para conseguir la comida ( vamos al supermercado y la compramos ), etc. Sin embargo ese instinto quedó grabado en nuestro código genético y nos deja la herencia del estrés. El estrés en si mismo, es una reacción normal del organismo, nos prepara para la acción o para la huída ¿Cómo? Frente a la amenaza de un animal salvaje en la antigüedad el cuerpo se preparaba para la acción o huir, aumenta el ritmo cardíaco; la respiración; la tensión muscular; la sudoración; azúcar en la sangre; etc. además de vigilancia cerebral; disminuye la motilidad gástrica; la función sexual; las funciones inmunitarias; la función inflamatoria y el dolor que son manifestaciones físicas del estrés y las que a nivel subjetivo hacen que el individuo se sientas mal ( se enferma ). Toda esta sintomatología aún hoy se dispara al enfrentar una situación cotidiana estresante como el tráfico cortado por embotellamiento; ruidos; demanda excesiva de trabajo; estudios; etc. Es evidente que la amenaza no es física, no habrá un enfrentamiento para liberar el estrés, este se acumulará en el organismo pudiendo llegar a hacerse crónico, por lo que debemos pensar en una cara y larga terapia psicológica.
A todo lo expuesto podemos decir que la práctica de Karate nos permite regular el estrés cotidiano después de una jornada dura de trabajo intenso, aguantar a compañero y jefes, transito cortado, etc; podemos llegar a clase y liberar el estrés de forma controlada y lúdica. Esto contesta a una vieja pregunta que se plantea desde siempre ¿El arte del Karate fomenta la agresividad?; la respuesta es más que obvia “ No ”, reduce la agresividad, la persona que tiene la suerte de poder desahogarse en una clase dirigida de Karate no necesita de ningún enfrentamiento en la vida cotidiana para liberar su estrés, ya lo hiso en clase. Por esto estaría cubriendo la importante función de prevenir que se convierta en estrés crónico, además de evitar innecesarios conflictos interpersonales. Con lo planteado caben estas preguntas ¿Podemos elegir estar enfermos? o ¿Podemos elegir estar más sanos? La respuesta en ambos casos es si.
* El Karate Do Shotokan es disciplina y compañerismo.
Otros de los beneficios del Karate Shotokan es la estructura de trabajo en clase; hay una disciplina que cumplir, se saluda al entrar al lugar de prácticas (Dojo), hay una jerarquía que respetar por convicción no por temor, etc. Esto es especialmente bueno para los niños, aprenden a asumir y a acatar normas por las que se rige la sociedad; a través de una microestructura como es la clase, preparamos a personas para ser mejores ciudadanos. Además aprenden un sistema de valores ( no se puede hacer daño al compañero ), ( no se debe hacer uso del conocimiento adquirido en clase para agredir ), salvo en estricta necesidad de defensa propia cuando la integridad física esta en riesgo …?; el niño adquiere espíritu de grupo, colaboración y compañerismo ya que trabajamos muy cerca uno de otro a veces su seguridad depende del autocontrol , a menudo depositamos en el compañero una confianza muy grande; los Instructores Shotokan somos prolijos y muy cuidadosos en ese tema, entrenamos especialmente a nuestros alumnos en el concepto del control físico y psíquico. Debemos entender que quien practica Karate Do entrena a su cuerpo para usarlo en caso de emergencia, si bien es cierto que la gimnasia es fuerte, no está entrenando para la educación física la que nos provee de herramientas para mejorar el rendimiento físico, en karate entrenamos para aprender a defendernos, para adquirir un Arte con disciplina marcial y como una forma de vida. También es muy importante resaltar el desarrollo de la confianza en uno mismo que proporciona el ser, o entrenar para ser un experto en este arte del karate do.
Estos valores de trabajo en grupo y compañerismo tienen el agregado incalculable en la educación y crecimiento del niño que transita en una sociedad competitiva y que se rige por llegar primero aunque sea a costa de los demás. El karate Shotokan, es autoconocimiento y superación personal, y que cada día se debe mejorar en el trabajo, estudio y en casa, se avanza en el aprendizaje y lo que antes no salía, comienza a salir gracias al esfuerzo personal del practicante, esto proporciona un gran autoconocimiento ya que supone observación constante de nuestras posibilidades y también de las limitaciones. En cuanto a la seguridad que nos da saber que podemos salir airosos de una situación difícil en la calle, es de especial importancia para la mujer y niña practicante. Cuando un alumno rinde un examen de grado aprende a ser consciente de sus propios progresos y a recibir una recompensa si trabaja por lo que quiere; todo esto incide y mejora la autoestima, trabaja su paciencia comprobando como en el transcurso del tiempo mejora su coordinación, agilidad, flexibilidad, resistencia, orientación en el espacio, fuerza; etc. Podemos concluir que la practica de Karate Do Shotokan es una forma de vida, que directamente mejora nuestra salud física y mental. Por las características del karate podemos afirmar que va más allá de conseguir un trofeo o aprender a dar golpes con las manos y los pies; es un excelente formador de personas y que colabora de forma importante y concreta con la educación formal además de perseguir y mejorar la calidad de vida de quien lo practica.
Acércate al KARATE DO SHOTOKAN – Club Atlético San Martín
Sensei Daniel Villagra
Instructor Shotrokan
Fuentes: Alejandra Favieres Cuevas
Licenciada en Psicología
Especializada en Psicología Deportiva
Revista Dojo - Otras.
Redacción: Alejandro Sotelo