Llegando a los 80 años, en la ciudad de San Miguel de Tucumán, falleció ayer el más grande futbolista –en términos de trayectoria- que dio el fútbol de Catamarca.
Guillermo “El Pucho” Reynoso, que se inició en Independiente de esta ciudad pasó a temprana edad a San Martín de Tucumán y, desde allí, saltó al fútbol profesional para jugar en San Lorenzo de Almagro.
Siendo capitán del elenco de Boedo, y teniendo como compañeros a verdaderas glorias del fútbol como José Francisco Sanfilippo, Coco Rossi, Facundo u Omar Higinio García, fue campeón en el año ‘59 y comenzó a vestir la casaca celeste y blanca de la selección nacional.
Al final de su carrera fue a jugar al fútbol de Colombia y de Ecuador, antes de jugar los últimos años para su querido San Martín de Tucumán, al que iba a dirigir como técnico en varios períodos. También le tocó ser entrenador en varios conjuntos de América del Sur.
Si bien vivió casi toda la vida en Tucumán, su familia Reynoso-Luján, permaneció siempre en Catamarca. Dos de sus hermanos, Eduardo y “El Bombón”, también jugaron en primera división, lo mismo que sus sobrinos Luján, ampliamente conocidos en el medio.
La casa paterna de “Pucho” en esta ciudad estaba ubicada en Santa Fe y Pasaje Colombres, en cercanías del cementerio municipal. Allí, en los potreros de la vieja escuela San Martín o la cancha de 4 de junio, dio sus primeros pasos como jugador.
El fútbol está de duelo. Desde el diario El Esquiú.com memoramos a “Pucho” y trasmitimos sentimientos de pesar a su familia.
Fuente: El Esquiú.com