El “Santo” hizo todo para ganar: jugó, defendió, propuso, corrió y salió mordiendo el chuchillo, pero en un partido donde ninguno de los dos regaló nada, terminó cayendo, porque en la puntada final no estuvo preciso y a la hora de los penales el “decano” fue más efectivo y se terminó llevando el partido 4 a 1.
San Martín salió a jugar y dispuesto a llevarse el pasaje a la final no le mezquinó a nada, por eso con Oscar Mamaní junto a Leandro Adén como abanderados del ataque del “Santo” intentó más de una vez llegar al gol, pero la buena defensa de Atlético le negó la posibilidad una y otra vez. El rival en cambio, medio, desordenado, hacía lo posible por penetrar la buena defensa santa, siempre abocándose a lo que podía generar Cancino, por eso, la primera parte, donde ambos equipos se encontraron bien parados atrás, no tuvo demasiadas acciones de riesgo y lo que se generaba dentro del rectángulo de juego se lo medía por el buen rendimiento que se mostraba en el medio.
El complemento comenzó con un San Martín más protagonista. El ingreso de Nicolás Riveros y Belmonte le dio más peso al ataque de los dirigidos por Ricardo Luna, pero la puntada final continuó siendo el mayor déficit del “Santo”, que aunque intentó no pudo convertir. Más tarde llegó la expulsión de Luis Issa, que venía haciendo un buen partido, y todo se le hizo cuesta arriba al rojiblanco. El "decano", oportuno de la situación, se le vino al humo al “Santo”, pero Guzmán, que hasta ese momento ya era la figura, le negó el grito cada vez que el “decano” amagaba cantar el gol, y así mandar a los penales un partido donde cada uno mostró lo que tenía, y los regalos se los dejaron para navidad.
En los penales Atlético Tucumán fue mucho más efectivo que San Martín y la figura santa nada pudo hacer ante los buenos remates de los jugadores “decanos”. Así, Atlético Tucumán jugará la final y San Martín levantará las copas para celebrar por la excelente campaña realizada.
Redacción: Ezequiel Cabello - @esecabello